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Número 16
24 de Noviembre de 2006

Arquitectura - Restauración

Fernando Moreno Barberá

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Año III - Número 16

Actualizado a 24/04/2011

Fernando Moreno Barberá

Manuela García

Universidad Laboral de Cheste

Universidad Laboral de Cheste

No podía haber encontrado mejor marco el Colegio de Arquitectos para presentar esta exposición que las Atarazanas, cuya magnífica arquitectura da acogida a la obra de un importante arquitecto. Fernando Moreno Barberá, nació en Ceuta en 1913, pero pasó toda su vida en Madrid, ciudad cuyo paisaje urbano ha estado presidido por muchos edificios que salieron de su estudio, y que dan muestras de su indiscutible talento, aunque realizó algunas obras polémicas que afectaron al patrimonio histórico de la ciudad, como un edificio de viviendas en la calle Bailén que afectó a las ruinas de la muralla árabe, o la desafortunada reforma realizada en el Palacio de los Duques de Villahermosa ?actual Museo Thyssen-Bornemisza-, vaciando completamente su interior que databa del siglo XVIII. Entre 1945 y 1965, desde su puesto de Consejero de la Empresa Nacional de Turismo, llevó a cabo la rehabilitación de edificios históricos para fines turísticos. Pertenece al grupo de arquitectos empeñados en realizar arquitectura moderna en la España de los años 50 y 60, permaneciendo fiel a sus principios durante toda su vida profesional, a pesar de que en los 70 y 80 diversas voces dan por caducada la modernidad. Juan Blat dice de él: Una de las características de la obra de Fernando Moreno Barberá es, pues, su adscripción a la modernidad y su resistencia a las corrientes arquitectónicas contrarias a sus principios. Otro aspecto relevante será la construcción y desarrollo de su propia versión de los conceptos universales de la arquitectura moderna. Esta búsqueda de una lectura personal propia de un arquitecto de la tercera generación del Movimiento Moderno se apoyará en la idea de integrar y transformar los modelos más emblemáticos de la modernidad representados en la obra de Mies y Le Corbusier, prestando especial atención a las características del lugar, a la materialidad adecuada y a la visualización y proporción de los edificios.

La presente exposición, que podrá visitarse hasta el 7 de enero, es fruto de varios años de trabajo y , según sus organizadores, tiene como fin dar a conocer la arquitectura de Fernando Moreno, tanto a las nuevas generaciones de arquitectos como a la población en general que usa y disfruta de sus edificios. En ella se incluyen, entre otras de numerosas ciudades españolas, algunas de las construcciones realizadas en Valencia, como la Facultad de Derecho (1956-1959), que definió en su día cual iba a ser su lectura personal de la modernidad, o como la Universidad Laboral de Cheste (1967-1969), obra de gran envergadura a la que la propaganda franquista calificaba de 'record de edificación en España', y en la que el arquitecto exhibe su total confianza en las posibilidades técnicas y expresivas de un discurso, el de la modernidad, que todavía consideraba válido, apostando por el hormigón armado visto como elemento estético de las fachadas y el brise-soleil, basado en una serie de rejas que canalizan los rayos de sol para iluminar el interior, dos elementos que se repiten en muchas otras obras salidas de su estudio.

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