Año VII - Número 37
Actualizado a 24/04/2011
Manuela García.
La idea de instalar una representación de la Natividad de Cristo parece, según la tradición, que se debe a San Francisco de Asís, que estando en Greccio pidió a sus amigos que escenificaran un pesebre en el altar donde iba a consagrar la Nochebuena. Corría el año 1223 y no tardó en consolidarse un siglo después la costumbre histórico-piadosa en Italia, a la que seguiría España, impulsada por Carlos III. A los franciscanos se debe la difusión de los Nacimientos, que se extenderían por Europa e Iberoamérica incluyendo elementos anacrónicos, pero legando al mundo pictórico admirables obras pertenecientes al barroco hispanoamericano, tan alegre e imaginativo, en el que no se desdeña la fantasía de la noche mágica junto con el espíritu evangelizador
Ahora que aún estamos a tiempo de poder disfrutar de esta tradición que no hace daño a nadie, que mezcla la historia con la fantasía, y hace las delicias de pequeños y mayores, antes de que a los que tienen el mando, y lo mismo prohíben los minaretes que los crucifijos, se les ocurra prohibir los belenes deberíamos acercarnos a visitar alguno de estos montajes que nos anuncian que ya llega la Navidad (¿o tendría que decir las Fiestas de Invierno?). Y desde aquí les voy a dar algunas ideas.
Empezaremos por el que por tercer año consecutivo se monta en la Catedral, un belén monumental que cuenta con cerca de 400 figuras y una nueva representación del nacimiento de Jesús con personajes de 40 centímetros de altura, instalado Capilla de San Luis D'Anjou y creado por José Luis Catalá. El Belén destaca por la multitud de escenas que muestran Jerusalen, Belén y sus costumbres, las diferentes escenas de adoración a los pastores, el mercado de Belén y la Caravana de los Reyes Magos entre las escenas más importantes. Destaca en la escena del Pesebre la complicidad del niño Jesús riéndose con la Virgen María y la mirada de José a ambos que por primera vez es retratada con tanto realismo y ternura. Otra de las escenas que hará las delicias de los visitantes es la caravana de los reyes magos de la que hay que destacar el detalle del camello que saca lengua, como las figuras se sujetan con una pierna, como el rey Melchor da unas monedas de oro a un pobre o el espectacular elefante que lleva al Rey Gaspar.
Espectacular es el Belén Napolitano que nos ofrece el Museo Nacional de Cerámica. Fechado en el siglo XVIII, está compuesto por 29 figuras de distintos tamaños de 10 hasta 40 cm: El Misterio: la Virgen, San José y el Niño Jesús, dos ángeles, los tres Reyes Magos, catorce pastores, siete animales. Las figuras están realizadas en alambre recubierto de estopa, con la cabeza modelada en terracota, las extremidades de madera tallada, los ojos de vidrio y vestidas con tejidos de la época. Además de estos materiales, encontramos aquellos utilizados para los variados complementos de los personajes: cuentas de coral y perlas, castañuelas de marfil, estribos y coronas de metal, incensario de plata, etc. Los tejidos (tela, seda, hilos dorados, raso…) estaban confeccionados en la Real Fábrica de Tejidos, fundada por Carlos III en San Leucio, cerca de Nápoles. La talla de las figuras se puede atribuir a distintos escultores napolitanos del siglo XVIII.
Los falleros de Na Jordana han construido este año un Belén que tiene como escenario la Batalla de Flores tal y como se realizaba en los años 50-60 y en el que destaca la cuidadosa reproducción que del pabellón que montaba el Ayuntamiento han hecho con técnicas de marquetería desarrolladas a partir de un programa informático de dibujo arquitectónico. El Belén cuenta con las figuras características de los pasajes más representativos como la Anunciación del Ángel a la Virgen; la Anunciación del Ángel a los pastores; el Nacimiento; la adoración de los pastores y la adoración de los Reyes Magos.
En el convento que los Capuchinos tienen en la calle Cirilo Amorós, se pueden ver, y comprar, Belenes realizados por Fray Conrado, un franciscano que emplea su tiempo libre en la realización de deliciosos e insospechados Nacimientos a partir de objetos tan distintos como un espejo, un reloj, una cafetera, o una guitarra. Los Belenes de Fray Conrado son únicos y este año como en numerosas ocasiones van a dar mucho que hablar por el ingenio y la creatividad de este fraile que cada año realiza más de un millar de belenes para conseguir que numerosas familias puedan comer y aliviar su hambre con los donativos realizados por la adquisición de los Belenes.
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