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Hacemos Ciudad

Año V - Número 37

Actualizado a 24/04/2011

Historia del Hospital Universitario La Fe

Manuela García. Valencia, abril’10

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Antiguo Hospital de Folls de Santa María. F: Carsí

Antiguo Hospital de Folls de Santa María. F: Carsí

El barrio de Campanar va a perder uno de sus referentes cuando dentro de unos meses, esperemos que pocos, se realice el traslado del Hospital La fe a su nuevo emplazamiento. Por suerte o por desgracia, nunca se sabe, nuestro director, Paco Carsi, acaba de pasar una larga temporada en él a causa de una grave dolencia de la que ya se ha recuperado. Y parece que ha salido con algo semejante al “síndrome de Estocolmo” por lo que este número de nuestro periódico parece mas bien un boletín médico.

Algo parecido le ocurrió a la escritora Clara Santiró, la cual, después de permanecer hospitalizada en él durante 68 días, escribió un cuento de aventuras que tenía como escenario el Hospital Universitario La Fe, que narra la historia de un microchip extraterrestre que llega al centro sanitario con la intención de recopilar datos sobre los niños que nacen en su Maternidad, pero se encuentra con otra experiencia humana distinta. No es el de ella un caso aislado, muchos de los pacientes que han pasado largas temporadas hospitalizados han escritos relatos que, directa o indirectamente, tienen como fondo a la institución sanitaria.

Pero, centrándonos en el tema deberíamos hacer un poco de historia y decir que el origen de los hospitales valencianos hay que buscarlo en el siglo XV (1409) en el antiguo manicomio fundado por Fray Joan Gilabert Jofré con el nombre de Hospital de Folls de Santa María de los Inocentes, que fue el primer manicomio que se construyó en Europa. En la Edad Media la ciudad de Valencia contó con numerosos hospitales de modesta capacidad fundados por piadosos burgueses para el socorro de pobres y enfermos hasta que, en 1512, una sentencia de Fernando el Católico decretó que todos los pequeños hospitales que convivían en Valencia fueran unificados creándose el Hospital General de Valencia que se levanto sobre el antiguo manicomio. Un  hospital que también fue pionero en el país en cuanto al modelo de organización, ya que se aplico un sistema de atención de los enfermos según su sexo y enfermedad, con lo que se avanzó una barbaridad en cuanto a eficacia y salubridad. Junto a la explanada del MuVIM, en la calle Guillen de Castro, queda una portada de su primera fase, anterior al gran incendio de 1545. Y, en la que hoy es Biblioteca Pública Provincial, podemos ver cómo el estilo renacentista se aplica por primera vez no sólo a las formas decorativas, sino también a las estructuras arquitectónicas, de manera que los brazos de la cruz parecen basílicas con naves separadas por gruesas columnas, y el espacio central, donde se oficiaba en tiempos la misa para los internos, tiene la forma de un templo octogonal cubierto por una gran cúpula. Merece la pena acercarse a verlo.

Tuvieron que pasar algunos años hasta que en 1968 se inaugurara la Ciudad Sanitaria La Fe de Valencia. La denominación del nuevo hospital fue gestionada por el jefe provincial del Seguro Obligatorio de Enfermedad, Vicente Luis Peris Carpena, que en 1966 sugirió buscar una denominación sencilla para la nueva institución, comparable a La Paz de Madrid. La solución la aportó el médico Manuel Pérez Sánchez, secretario del consejo de administración del Instituto Nacional de Previsión, quien comentando esta idea con su familia recibió la ayuda de su suegra, que respondió: “Más corto que La Paz sólo puede ser La Fe”.

En pocos meses La Fe se consolidó como una gran ciudad sanitaria. La primera intervención quirúrgica se realizó en 1968 y consistió en la operación de una hernia inguinal. Desde entonces se ha convertido en un centro de referencia internacional de trasplantes cuyo último hito se ha producido en 2009, con la realización del primer trasplante de cara del mundo, incluyendo mandíbula y lengua. El hospital ha sido innovador en los trasplantes hepáticos, cardiacos, pulmonares, renales y corneales. Así, el primer trasplante realizado en este centro fue de riñón en diciembre de 1979, en el Hospital Infantil. En febrero de 1980, se realizó el primer trasplante de riñón de adultos; en 1986, el primer trasplante de corazón; en 1991 se llevó a cabo el primer trasplante de hígado y, en octubre de 2002, La Fe realizó el primer trasplante combinado de pulmones e hígado de España. Hoy en día es el único centro español que está acreditado para realizar cualquier tipo de trasplante de órganos y tejidos, incluido el bilateral de manos y antebrazos. De los 750 trabajadores que componían su primera plantilla se ha pasado hoy  a casi 7.000.

Los años convulsos de la transición se vivieron de forma intensa en La Fe. La primera gran huelga de la historia del centro fue convocada en 1976. Fernando Carbonell, jefe clínico de cirugía de La Fe, recuerda que fue despedido junto a otros cincuenta compañeros por la huelga en la que participaron trabajadores de todos los estamentos sociales del centro que apoyaban reivindicaciones como la contratación de las mujeres de la limpieza o la oposición a la posible eliminación de la especialización de los Médicos Interinos Residentes.

El centro ha destacado por los logros de supervivencia en neonatos.

Su Unidad de Quemados es un centro de referencia nacional.

La directora de enfermería, María José Saura, está convencida de que el hospital siempre ha estado en la vanguardia. “El mismo nombre de La Fe nos ha imprimido carácter. Es un hospital de referencia a nivel europeo”.

El futuro está ahora en el traslado al nuevo edificio situado en el barrio de Malilla.

Pero el viejo edificio continuará prestando servicios ya que las instalaciones actuales se van a convertir en un hospital para Campanar y un centro de atención de crónicos que estarán finalizados un año y medio después de la puesta en marcha de La Fe de Malilla, según apuntan fuentes de la Generalitat. “Una de las actuaciones más importantes de este proyecto es que actualmente debido al envejecimiento de la población y el incremento de las enfermedades crónicas es cada vez más necesario ofrecer asistencia sanitaria especializada a distintos enfermos crónicos’’, según  señalaba el Conseller de Sanidad, Rafael Blasco.

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