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Hacemos Ciudad

Año VI - Número 35

Actualizado a 24/04/2011

Instituto Valenciano de Arte Moderno
IVAM

Manuela García. Valencia, julio’09

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IVAM. Valencia. Foto: Paco Carsí

IVAM. Valencia. Foto: Paco Carsí

Siguiendo con nuestro itinerario, nos encontramos con uno de los referentes culturales más importantes de nuestra ciudad: el IVAM.

Hace 20 años nacía, gracias a la iniciativa de Cipriano Ciscar y a la idea de Tomás Llorens, el Instituto Valenciano de Arte Moderno. Un proyecto que tuvo su inicio con la donación en 1984 de la colección del escultor Julio González y que pretendía llenar un hueco dentro del mundo de la cultura valenciana al dedicarlo a la presentación del arte moderno, que hasta ese momento sólo tenía cabida en algunas Galerías de Arte de la ciudad. Como en una reciente entrevista declaraba su actual directora, Consuelo Ciscar, “En su momento el IVAM marcó un antes y un después para el arte moderno en España. Era una demanda inaplazable. La innovación de las propuestas surgida a partir de los sesenta había creado un poso cuya canalización natural era un museo como el IVAM”.

En estos veinte años de historia lleva realizadas alrededor de quinientas exposiciones en las que se ha podido ver lo más destacado del arte moderno. “El museo ha dejado de ser una isla en la ciudad para convertirse en parte de esta. Visitar el IVAM ya no es una excepcionalidad, sino que es un hábito en muchos ciudadanos que se sienten orgullosos de que Valencia tenga este museo y también de su colección”.

Con el paso del tiempo el museo ha evolucionado y se ha adaptado a las nuevas demandas de la sociedad: “Ha sido un avance dinámico y adaptativo. A modo de río heraclitiano, diría que permanece el cauce, es decir, las líneas fundamentales, que se renueva el agua y que crecen los márgenes. Hoy hay más exposiciones porque Valencia se ha convertido en una ciudad importante para la cultura, hay más gente de paso, y hay una mayor internacionalización porque el circuito artístico es mucho mayor”. “Por tanto, continua Ciscar, se han cumplido los objetivos iniciales al cien por cien y, lo más importante, es que se han adaptado a la nueva realidad de forma natural. El IVAM tiene un triple objetivo: la investigación, la exhibición de obras de arte y su promoción, así como la ampliación de los fondos de la colección. El IVAM continua siendo el espejo en el que se miran la mayoría de los museos actuales de arte moderno”.

Desde hace algún tiempo se viene hablando de una ambiciosa ampliación del museo, basada en el proyecto diseñado por los prestigiosos arquitectos japoneses Sejima y Nishizawa, que, aun respetando el edificio actual, convertirá este centro en una de las arquitecturas emblemáticas de Valencia al tiempo que fortalecerá su relación con el barrio en el que se encuentra enclavado, El Carmen. Pero mucho nos tememos que con la actual crisis este proyecto quede, aunque sólo sea de momento, aparcado.

De las siete salas con que el IVAM cuenta en la actualidad, la Galeria 2  está dedicada permanentemente a exponer la colección de obras de Julio González (Barcelona 1876 – París 1942), uno de los principales escultores del siglo XX del que el museo posee la colección más importante con 396 obras entre esculturas, dibujos y joyas.

Otro de los pilares del museo es Ignacio Pinazo (Valencia 1849 – Godella 1916), que también tiene una sala asignada, la galería 5, y del que el museo cuenta con más de 500 obras entre dibujos y pinturas.

Un recorrido por la colección permanente, puede proporcionarnos una amplia visión panorámica de lo que ha sido el desarrollo de las muy diversas opciones artísticas que han caracterizado el siglo XX. Lo que la hace una de las más completas de arte moderno y contemporáneo del contexto cultural español. Estos fondos están conformados por más de diez mil obras que ilustran las manifestaciones artísticas fundamentales del siglo en arte moderno y contemporáneo. Las donaciones, según palabras de su directora, siempre han sido fundamentales en la historia del museo. “No hay que olvidar que el inicio del IVAM fue una compra-donación. Este es un museo querido por la familia artística. La mejor expresión de esto han sido las donaciones de la obra de Julio González, Pinazo, Antonio Saura, Antoni Tàpies, Bernard Plossu, Eduardo Chillida y muchos más. Hoy el IVAM es importante porque los artistas anteriormente lo vieron importante. En la actualidad casi seis mil obras proceden de donaciones y están representados entre otros Miquel Navarro, John Davies, Alberto Corazón, Gerardo Rueda, Robert Rauschemberg, Anthony Caro, Cristino de Vera, Ida Barb arigo, Sheila Girling, José Sanleón, Paco Caparrós, Ramón de Soto o José Manuel Ballester entre otros”.

Los fondos dedicados al diseño gráfico, el fotomontaje y principalmente la fotografía de los grandes maestros del siglo XX, de los que el museo dispone de más de dos mil quinientos títulos, tienen un lugar privilegiado en una colección realizada a partir de diversas donaciones y adquisiciones llevadas a cabo desde el inicio del IVAM que proporciona una visión de la evolución histórica de la fotografía. Tomando como punto de partida los magníficos fondos del fotomontador valenciano Joseph Renau, se ha ido formando un gran bloque dedicado a esta especialidad. Sin restricción por las técnicas utilizadas, podemos ver en esta colección, las posibilidades que ofrecen estas experimentaciones, que se originaron en la época de las vanguardias históricas del pasado siglo.

Las exposiciones temporales han propiciado la revisión de la obra de los artistas más importantes a la vez que dan, también, un espacio a las tendencias y propuestas emergentes. Así, desde su fundación, el IVAM ha combinado un proyecto de colección con una serie de extraordinarias exposiciones temporales. “Las exposiciones son la columna vertebral de la programación museística. En el IVAM las adquisiciones y las exposiciones han ido de la mano. A ello se ha sumado desde siempre la investigación y la didáctica. Se han programado más de quinientas exposiciones y se han recorrido las más importantes tendencias artísticas y los más decisivos artistas del siglo XX y lo que llevamos del actual”.

La biblioteca está abierta al público desde la inauguración del museo y,  especializada en arte moderno, la forman más de 30.000 documentos distribuidos en dos espacios: la Sala de Lectura y el Depósito. En la Sala  todas las publicaciones son de libre acceso pudiéndose consultar las secciones de referencia, teoría e historia del arte, catálogos de exposiciones, así como una amplísima sección de monografías y otra de hemeroteca. En el Depósito se ubican las publicaciones de uso restringido, desde archivos de artistas, entre los que destacan los de Joseph Renau y Julio González, revistas de la primera mitad del siglo XX, más de 5.200 catálogos de mano, así como los catálogos de subastas de las firmas Christie’s y Sotheby’s. Entre los nuevos servicios que presta la biblioteca, hay que señalar la consulta en línea de sus fondos, accesible tanto en la sala de lectura como a través del web site del IVAM (www.ivam.es).

La actividad principal del Departamento de Didáctica, que ha supuesto para muchos visitantes la puerta de entrada al arte moderno, se resume en los talleres didácticos, que propician la inmersión en los procesos creativos y en la génesis de las obras expuestas. Como complemento para los más jóvenes están las visitas guiadas a los grupos escolares y el autobús “Julio González visita tu cole”, taller didáctico itinerante que acerca la obra de Julio González a los centros educativos. También hay visitas guiadas a grupos los fines de semana.

Complementariamente y como afirmaba Consuelo Ciscar, “El IVAM es un museo receptivo a todo tipo  de manifestaciones culturales la música, la danza, el cine o los nuevos lenguajes artísticos tienen cabida en él. Es mucho más que un contenedor a la vieja usanza. El IVAM es un museo contemporáneo, dinámico y abierto a la sociedad plural más actual”.

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