Año VI - Número 32
Actualizado a 24/04/2011
Montse Fayos. Valencia, 12 de may'09
Antonio Vega, concierto Sala Riviera Madrid, 2002. F: Daniel Pozo
“No me iré mañana, aún es pronto para envejecer”, cantaba Antonio Vega en 1991, dentro de su primer disco en solitario tras la separación de Nacha Pop. Desgraciadamente, el día de su partida ha llegado y la prematura muerte de este compositor madrileño de 51 años supone un agujero de tristeza y vacío, por encima de las campañas de marketing sobre su persona o las casposas reediciones de La chica de ayer. El estilo del que fundara Nacha Pop junto a su primo en los primeros 80 era muy característico: una voz frágil y letras que hablaban sobre todo de introspección, por encima de los sentimientos. Sin grandes frases ni versos perfectos, sin pesimismo pero sin alegría, Vega mezclaba el amor y la soledad con referencias a la metafísica, la Naturaleza, la astronomía… Así se entiende El sitio de mi recreo, un canto al lugar en el que el ser humano se encuentra solo frente a sí mismo: silencio, brisa y cordura dan aliento a mi locura; hay nieve, hay fuego, hay deseo, allí donde me recreo.
Los primos Vega lideraron entre 1980 y 1988 un grupo irregular y maldito, ante el que años después las masas caerían rendidas aun sin entender muy bien sus canciones. Tuvieron varios números 1 (Grité una noche, Vístete, Una décima de segundo) aunque la canción que mejor les define es La chica de ayer, que Vega compuso en la playa de la Malvarrosa, destinado en Valencia a hacer la mili, allá por el 80. A pesar de la evidente complicidad artística entre Antonio y Nacho (la timidez y la energía; el intimismo y el sonido negroide), la lucha de egos y los problemas con las drogas del primero marcaron el fin de la banda. Nacho García Vega daría rienda suelta a su sonido más pop en Rico y más tarde en solitario, mientras que Antonio inició en 1991 una carrera marcada por la calidad y el buen gusto, aunque sus discos no siempre fueran grandes éxitos comerciales.
El sitio de mi recreo (1992) supuso un hito en su trayectoria, aunque el compositor siempre renegó de la inclusión de esta canción como maqueta provisional en un recopilatorio de grandes éxitos. Por eso en el 94 la volvería a editar a su gusto, en su LP Océano de sol. También rechazó siempre la etiqueta que le perseguía desde que alguien tituló Ese chico triste y solitario un deficiente álbum de versiones cuya intención era procurarle una ayuda económica. Afortunadamente las recientes versiones y reediciones de La chica de ayer le habían dado en los últimos años cierta seguridad, lo que le permitiría grabar discos con cierta independencia.
La salud de Antonio estaba minada hace años y su deterioro físico era evidente. Nunca tuvo ningún problema en reconocer sus adicciones, primero a la heroína y luego a la metadona. Sin embargo, recibió un gran mazazo en 2005 con el fallecimiento de su compañera sentimental y se sumió en una depresión. 3.000 noches con Marga (2005) sería su declaración póstuma de amor y su último trabajo en estudio. Ya por aquel entonces era raro ver a Antonio Vega sobre un escenario. El año pasado, los primos resucitaron Nacha Pop en una gira estival que obtuvo resultados mediocres, como el propio grupo antes de escindirse. Un repertorio irregular tuvo la culpa aunque todo el mundo enmudecía cuando Vega comenzaba a entonar La chica de ayer.
Los que nunca pensamos que escribiríamos tan pronto su necrológica (a pesar de su aspecto enfermizo) lloramos hoy la ausencia de un hombre serio, introvertido, capaz de acariciar la tristeza y los momentos oscuros con la punta de los dedos, rozándolos apenas.
Vea el vídeo clip El sitio de mi recreo:
http://www.arteylibertad.org/articulo-2356/muere-antonio-vega
Notícia del grupo Nacha Pop, 3 de julio de 2007:
http://www.hacemosciudad.com/articulo-1054/nacha-pop-se-reunirA--en-la-feria-de-julio
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