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Hacemos Ciudad

Año V - Número 26

Actualizado a 24/04/2011

CAMBIO CLIMÁTICO

Antonio Monzonís Guillén

efectos de la sequía. foto: archivo

efectos de la sequía. foto: archivo

Cuando hablamos de cambio climático me recuerda una frase que oía cuando era joven decir a los mayores si evitas la ocasión evitarás el peligro ahora oímos por los científicos autorizados que aunque dejásemos en este mismo momento de emitir a la atmósfera gases contaminantes el llamado cambio climático tardaría años, incluso siglos, en volver a la normalidad, luego hay que tomárselo en serio y pensar que sí, es catastrófico.

El efecto invernadero, las fuertes lluvias causantes de tantas inundaciones que se hace casi medio siglo no se conocían y no eran tan persistentes... Tenemos un ejemplo en esas trombas de agua que ya se ven por la costa este de nuestra Península Ibérica, que eran normales en el Golfo de Mexico o sur de los Estados Unidos, pero no por estas zonas, el Niño, efecto de temporales fuertes en toda la esfera terrestre.

Aquí en España ya empezamos a ver que las cigüeñas no emigran tantas como siempre lo han hecho a zonas más cálidas, ¿para qué?, ya la tienen aquí y con la comida fácil de los vertederos de basuras y residuos de las ciudades de la zona. Realmente, y sin ser inminente, se está en camino de la extinción del hábitat humano y animal.

Según el Diccionario de la Lengua la palabra contaminación significa: penetrar la suciedad en un cuerpo, causando en él manchas, fetidez. Contagiar, corromper, tergiversar o alterar un texto, pervertir. Podemos empezar por hablar del agua, un elemento constituido por dos partes de hidrógeno y una de oxígeno, indispensable para la vida y por su perentoria necesidad se hace preciso tomar una serie de precauciones para mantener su pureza, que de no hacerlo sufriríamos las especies que habitan este planeta una serie de plagas y enfermedades.

La vida moderna, la sociedad de consumo y con ello, la incorporación a ella de industrias contaminantes que por falta de un programa adecuado a las emisiones de éstas parejo a las exigencias de esta sociedad, trae en sí una contaminación de las aguas y de la atmósfera que infiere en el agujero de ozono. Las aguas residuales urbanas, los desechos colectivos y los que proceden del petróleo, que por falta de la debida planificación en cuanto a colectores, en la instalación en zonas limitadas de grandes depuradoras, hacen posible esa contaminación que por no discurrir por sus cauces autorizados o cauces anacrónicos, causan grandes epidemias como la ocurrida hace un tiempo en la zona de Cullera, apareciendo una hepatitis benigna que causó grandes disgustos entre la ciudadanía por su acción negativa de cara al turismo que impera en la localidad. Otro ejemplo, las aguas residuales de varios inmuebles de Benetúser no están conectadas a la red de alcantarillado municipal y son vertidas a una acequia que desemboca en la Albufera.

En nuestra ciudad y concretamente en la zona de la Dehesa y el lago de la Albufera hay una alarma constante por los vertidos de procedencia agrícola causado por los abonos, plaguicidas, etc. debido a ello los peces mueren, estos vertidos impiden la formación del oxígeno en el agua tan necesario para la vida de las especies en su interior, rompiendo el equilibrio ecológico tan necesario en la ley de la naturaleza. El mar también es hoy un gran vertedero, aunque muchos crean que su enorme capacidad no tiene organismos patógenos, pero esta demanda de oxígeno que hablábamos antes y que es causa de que mueran los peces y vegetales, causados por los vertidos de industrias y arrastrados por los ríos desembocando en el mar, o las aguas residuales de deshechos y de los buques petrolíferos cuando se limpian sus depósitos y las llamadas mareas negras la capacidad depuradora se ve menguada apareciendo grandes zonas afectadas impidiendo la fotosíntesis necesaria para el desarrollo del fitoplancton, tan necesario en la vida del mar. La contaminación bacteriana llega a las personas a través de las ostras, mejillones, almejas.

En verano las autoridades oficiales mantienen constantemente una vigilancia, analizando las aguas de las playas donde la gente suele bañarse, informando a la población de las zonas más afectadas. La contaminación, en general, trae consigo la falta de oxígeno en la sangre, la caries dental y la radioactividad, en zonas donde ésta es posible y los índices contaminantes llegan a unas cotas alarmantes. Todo ello sería evitable con el uso moderado de detergentes de los llamados biodegradables de los que se usan para su depuración. Un uso racional de los plaguicidas, instalación obligatoria de estaciones depuradoras, prohibición del vertido de petróleo en el mar dotando a los barcos de los medios técnicos necesarios para su control, también del doble casco. Hay que emplear un buen presupuesto para el estudio e investigación de todo ello debido a una sociedad de consumo que quiere hacer la vida más agradable, en cuanto a la naturaleza de las personas, su salud y la prolongación de la vida de las especies en general y conseguir un sistema de vida equilibrado.

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